martes, 14 de abril de 2020

Literatura y epidemias: Saramago "Ensayo sobre la ceguera"


Las fotos que se comparten en las redes sociales sobre ciudades despobladas con grandes avenidas desiertas y calles silenciosas, en algunas de las cuales se han atrevido a adentrarse animales a la búsqueda de alimento o movidos por la curiosidad; nos traen a la realidad escenarios que solo habíamos imaginado leyendo novelas o visto en el cine.
Milán, Nueva York, Madrid, Barcelona, Roma, Londres son hoy ciudades fantasma, lugares distópicos donde todos lo sueños de la humanidad parecen haber colapsado. 
Muchos páginas han surgido del relato de pasadas o hipotéticas futuras epidemias. Me vienen a la cabeza el Edipo de Sofocles que nos muestra una Tebas asolada por la enfermedad, (las fiebres tifoideas que devastaron Atenas, según estudios científicos posteriores) el Éxodo bíblico que describe el horror de las plagas enviadas por Dios sobre Egipto; en El decamerón Boccaccio dibuja una Nápoles asolada por la peste bubónica mientras un grupo de privilegiados huye a una mansión del campo donde creen que se mantendrán a salvo de la enfermedad;no les puede alcanzar ; el mismo esquema seguirán Los cuentos de Canterbury sobre el escenario de la peste en Londres, tema tratado también por Daniel Defoe; también Camus toca el tema de la peste en su novela homónima, pero una peste contemporánea en una ciudad semejante a las que vemos hoy; La máscara de la muerte roja de Allan Poe se centra en un grupo de burgueses que danzan disfrazados tratando de no ser encontrados por la enfermedad que supone la muerte; el protagonista de Muerte en Venecia de Tomas Mann va tomando conciencia, junto a su dilema personal con la belleza represetnda por el joven Tadzio, de los cambios que se van produciendo en la ciudad debido a la llegada del cólera; también Yan Lianke nos narra la llegada de una terrible epidemia a la aldea Ding donde unas espantosas fiebres hacen caer a sus habitantes como hojas de un árbol y Saramago en su Ensayo sobre la ceguera del que trata este artículo tocará de un modo magistral la condición humana durante una epidemia . 
La novela nos transporta a una ciudad en donde una extraña enfermedad, una ceguera blanca, muy contagiosa, se extiende de un modo misterioso e incontrolable. La ciudad no tiene nombre, solo es el escenario de la tragedia que viven los personajes afectados por la dolencia. Tampoco los personajes tienen nombre, porque la enfermedad ha robado cualquier rasgo individual o personal convirtiéndolos a todos en ciegos.
También nosotros tenemos un paciente cero sin nombre: un hombre en un mercado chino, un inglés de vacaciones en Valencia, un alemán, un grupo de esquiadores en Austria, un turista en Milán y cuando el virus se extiende los enfermos pasan a ser la los contagiados, los contaminados o los infectados; somos los viejos vulnerables, los jóvenes seguros o la población de riesgo. Nuestra posición en el mundo se reordena de acuerdo con la agresividad del virus. 

La novela comienza en un semáforo en rojo en donde un hombre espera junto a otro grupo de automovilistas, en una mañana que parece normal como cada mañana, hasta que el semáforo se pone verde y todo cambia. Empieza la historia.
El hombre no arranca el coche ante el enfado de los otros conductores. Alugnos de ellos salen de sus coches y se acercan para ver qué sucede y entonces descubren la verdad: el hombre se ha quedado ciego. 
Las reacciones son el enfado porque el incidente impide que la vida continúe su ritmo normal; la condescendencia, personas que le animan buscando explicaciones absurdas del tipo "serán los nervios" para confortarlo y , sobre todo, la indiferencia. 
Cuando supimos que el paciente cero estaba en China no nos importó, no nos podía afectar ni cambiar nuestra normalidad. Somos una sociedad acostumbrada a la indiferencia, miramos sin preocuparnos como se derrite el hielo del Antártico, como bombardean países y sus habitantes se ahogan en el mar y cerramos nuestras puertas a quienes huyen de la miseria. La indiferencia con la que el mundo recibe la ceguera es la misma con que nosotros miramos al paciente cero y escuchamos las noticias que nos llegan de la lejana China. Incluso hacemos chistes racistas sobre el virus y los chinos. 

El hombre acude al médico, quien no encuentra una razón para la repentina ceguera y queda fascinado por el caso. El médico representa la ciencia que se muestra más interesada en la investigación de un nuevo virus que en la situación del enfermo. 
Pero todo cambia de un modo radical cuando al día siguiente el médico, los automovilistas que estuvieron cerca del ciego y los pacientes que estaban en la consulta mientras el paciente cero esperaba, advierten que se han quedado ciegos.
La sociedad asustada por el contagio los aísla, los encierra en un edificio medio en ruinas que fue un antiguo manicomio. Dos metáforas de la degradación y la locura que les espera en el confinamiento.
El coronavirus ha convertido estornudar en una agresión o dar un paseo en un ataque criminal. Nadie quiere formar parte de los contaminados. Todos quieren ser los normales, aunque no tengan nombre y sean personajes dentro del escenario de sus balcones: El que corre, la que saca el perro de madrugada, el que canta, el que cuenta chistes, el personal sanitario, los empleados de los supermercados o los que desinfectan quieren seguir perteneciendo a la cotidianidad de ayer aunque eso ya es imposible.

Los ciegos encerrados reciben alimentos que el gobierno les proporciona con la esperanza de que todo pase, es decir que se curen o se mueran, y la vida vuelva a su curso de siempre.
Es lo que todos deseamos, por eso estamos confinados, atendiendo órdenes humillantes de un estado de alarma que socava la dignidad humana. Acatamos cada día de encierro a la espera de que la vida vuelva por sus derroteros para empezar a construir el futuro; que se cure quien se tenga que curar y se muera quien se tenga que morir. 

En el manicomio comienza a emerger una sociedad nueva alejada de toda regla de comportamiento ético. Se forman dos grupos: uno en el que se encuentra la mujer del médico que es la única persona inmune a la enfermedad y que se hace pasar por ciega para ayudar a su marido, recayendo sobre ella la responsabilidad de ser los ojos de una sociedad ciega y de salvar la historia para la posteridad, y otro grupo, mucho más agresivo y malvado, que no duda en usar la violencia para acaparar los alimentos.
El primer grupo solo quiere comer pero el segundo quiere apoderarse de todo cuanto sea posible, no solo para comer sino para especular con la necesidad.

Hemos visto estantes vacíos en los supermercados, gente en largas colas para llenar los carros de productos de primera necesidad en un ataque de pánico a la escasez, sin preocuparse por la carencia que provocan a quienes vengan a comprar después. Hemos visto como el miedo acaba con el sentimiento colectivo y surge un individualismo egoísta. Comerciantes que disparan los precios de productos acuciantes para la protección de la población, productores que acaparan material, países que requisan aviones al paso por sus fronteras, empresarios que llaman a los periodistas para anunciar que van a donar una miseria en comparación con lo que van a ahorrar en impuestos por su buena acción. 
También la epidemia del coronavirus ha dividido el mundo entre los que solo quieren comer y los que quieren hacer negocio, exactamente como nos lo cuenta magistralmente Saramago.

Poco a poco, a medida que la plaga se extiende, los ciegos se van hacinando en el edificio y la sociedad nueva que han creado, sin más regla que la supervivencia, se va haciendo más violenta y degradada hasta llegar a la pérdida total de la dignidad. 

Hasta que, agotados por el denigrante encierro que les ha convertido en bestias, los ciegos del manicomio deciden salir a pesar de arriesgar sus vidas y la de los demás. L que encuentran es un mundo post-apocalíptico en el que todos están ciegos y la maldad y el egoísmo rigen los comportamientos. 

Una vez fuera de esos días de confinamiento todos seremos ciegos, deberemos llevar máscaras, no podremos reunirnos con amigos, ni hace protestas por nuestros derechos, porque el derecho de reunión seguirá suspendido y aunque todos esperamos regresar a la normalidad, sabemos que esta ya no puede llegar porque el virus la destruyó. 
El virus se irá como se fue la ceguera , pero nos quedará el miedo al futuro, que es esa ciudad de los ciegos de Saramago donde todos saben, a pesar de ver, quienes son, lo que pueden llegar a ser y que un día cualquiera alguien no podrá arrancar su coche cuando el semáforo se ponga verde.

Hemos sido cosificados mas que nunca con el virus, hemos sido privados de nuestra libertad, hacinados, encerrados, tratados como reclusos y cuando hemos salido a pasear hemos aceptado ser controlados, por la policía, increpados por los vecinos, observados ojos que enloquecen tras las ventanas. Hemos perdido nuestra dignidad, , hacinados en salas de pesadilla, enfrentados solos a la muerte. Decía una enfermera que los cadáveres son lavados con lejía y metidos en cajas sin nombre.  
De este mundo saldrá algo nuevo. Hay un sentimiento de fin de un tiempo, los economistas hablan de ritmo rápido de la historia, del fin del neoliberalismo, los científicos de una oportunidad para salvar el planeta del aniquilamiento, los gobiernos hablan de esfuerzo, y mientras tanto soplan fuerte los aires del noefacismo: la ciudad salvaje de los ciegos acecha y de nosotros depende en este periodo histórico más que no sea cierta esa frase terrible que nos deja Saramago en su magnífico Ensayo sobre la ceguera. 

martes, 14 de enero de 2020

El bosque




Hoy he paseado por el bosque  en silencio, mirando y escuchando.
  Y  me he acordado de aquel hombre ruso, Grisha Perelman,  que vivía en su pequeña casa junto a un bosque por el que caminaba todos los días. Cuando no estaba en su bosque, estaba jugando con las matemáticas  y allí entre otras cosas resolvió la Conjetura de Poincaré,  propuesta un siglo antes.  Pero en lugar de llamar a las grandes instituciones y dar discursos después de los premios y las medallas, se limitó a colgar su solución en una revista científica de internet. Gratis y generosamente. No estaba interesado en la fama ni en el dinero. Este es el prototipo de persona libre.
Un bosque y una pasión no puesta en el otro sino dentro sí mismo  y por lo tanto,  en el todo.
    La felicidad está ligada a ese todo, solo se puede ser feliz en una armonía con el todo. Quien rompe con ese equilibrio destruye toda posibilidad de ser feliz.
 Los millonarios, que levantan muros y  se aíslan de los demás seres humanos e incluso los aniquilan si es necesario, no pueden conocer la felicidad. Solo pueden comprar cosas caras. Su frustración crece como sus cuentas bancarias.
 Cuando uno de estos seres a medias aparece pavoneándose por que puede tener "todo", no ha entendido nada. Ese todo es algo de lo que él mismo se han sustraído. No  pueden tener el bosque de Perelman aunque lo compre.

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Viaje a Marte







Aquel invierno no tuvimos nieve,
las montañas permanecieron negras
y los cielos pardos.
Llovió casi todos los días,
las nubes venían en feroces falanges,
y soplaban furiosos los vientos
Los árboles resistían 
porque soñaban con la primavera.
Regresó el fascismo aquel invierno,
con sus manos de hielo, 
y le construimos un palacio
con puentes levadizos, 
con profundos fosos y 
oscuras mazmorras. 
Quizá porque como los árboles
creíamos que abril aún existía.
Aquel invierno unos millonarios
organizaron el primer viaje a Marte
en una nave con todos los lujos. 
Se celebró la Navidad
como si no pasara nada.
Las ciudades se llenaron de lucesy en el "hall" del Kempinski Hotel Bahía
se decoró un árbol con diamantes, 
mientras los locos bailábamos
sobre la acerada hoja de un cuchillo.
Aquel invierno yo estaba viva
y escribía versos al filo
de la belleza.
Mirando la niebla. 
Mirando las ruinas.
De eso hace hoy,
exactamente,

ciento doce años.

viernes, 13 de diciembre de 2019

Una mano grabada en la roca, un plátano pegado a la pared.

Cuando en las escuelas o en las universidades nos hablan de arte prehistórico, observamos un tipo de expresión artística simple, unas huellas de manos en una pared, unos animales deformados, unas figuras esquematizadas.
   Aprendimos todo eso y no lo discutimos. No preguntamos el motivo de que esos dibujos infantiles formasen parte de la historia del arte.
No hay nada que requiera menos conocimiento técnico que empapar una mano en sangre de animal o cualquier otro colorante natural y estamparla sobre la pared o simplemente dibujar su contorno. Un niño lo hace sin enseñanza previa.
 Entonces,  ¿ por qué es arte?
  Es muy importante esta pregunta en este contexto, porque el arte no es una habilidad técnica sin más, aunque las habilidades técnicas sean una vía que facilita la expresión artística. Sin ellas es posible que en determinadas ramas artísticas no se logre la comunicación deseada.
    No discutimos la inclusión de estas obras en la historia del arte porque no es algo que nos afecte directamente, porque los medios de comunicación no ponen carnaza cuando critican a una criatura prehistórica tratando de expresarse a su modo.
 Si nos vamos al arte románico , no consideramos especialmente difícil hacer una copia de estas obras. Siguen teniendo algo infantil,  siguen pareciendo algo fácil de hacer. Sin embargo no discutimos su inclusión en la historia del arte.
 Las manos de Santo Tomas Becket parecen dibujadas por alguien que ignora como pintar una mano correctamente. En cuanto a la nariz, las cejas, los ojos... ,nosotros mismos podríamos hacer un retrato semejante sin haber aprendido mucho de dibujo en ninguna institución de enseñanza. Pero nadie discute hoy día que este santo que recibe un corte con una espada sin inmutarse,  sea arte.
  Nos han dicho en las escuelas que tanto las manos como el santo no necesitan más virtuosismo técnico porque era lo que el artista quería expresar, y no nos preguntamos si el artista lo hizo así porque no sabía hacerlo mejor o si dejó de lado sus destrezas para centrarse en su mensaje.
  Las manos quieren decirnos, soy humano, tengo manos y dedos para crear y he estado aquí. Las manos nos llevan más allá de la realidad cotidiana de cazar, comer, recolectar, aparearse, defecar y dormir. Nos hablan de unos animales nuevos que quieren comunicar algo diferente, algo misterioso que vive en su interior, una necesidad de sacar a la luz lo oscuro. No hablamos de belleza, la belleza es un concepto que no siempre ha existido. Hay lenguas que carecen de este vocablo, y sin embargo sus culturas han creado fantásticas obras artísticas.
 El hombre atacado por la espada quiere contar a un pueblo iletrado el modo en que los santos fueron sacrificados en nombre del Dios que debe ser venerado. Santo Tomás llega a los sentimientos más profundos del ser humano creyente para arraigar en los lugares más recónditos de su humanidad las creencias religiosas.
   Hasta las vanguardias decimonónicas no se pone en tela de juicio si una obra sea arte o no aunque sea una pieza simple y  " que haría un niño", pero cuando llega la fotografía y acaba con todo el sentido del arte como representación lo más aproximada posible de la realidad y el arte pierde su sentido. Para qué las Meninas si una cámara puede hacer lo mismo en menos tiempos, si el artista solo debe situar a las personas en su justo orden y disparar.
  El arte ha hecho todo lo que tenía que hacer antes de la fotografía y ahora se presenta un arte que tiene que reinventarse a sí  mismo, definirse de nuevo , deformando la realidad, descomponiéndola, esfumándola o simplemente haciéndola desaparecer.
  Un  camino pedregoso ese de "todo vale".
   Pero es realmente el arte contemporáneo un "todo vale" Yo no lo creo.
 El arte contemporáneo es lo que es nuestro tiempo. Todo es mercancía. El arte también. Todo es efímero, el arte no se hace para perdurar, se hace para que el espectador sea el mismo arte.
 Los 4,33 minutos de John Cage al piano sin tocar el piano,es una obra maestra. Porque la obra no es su virtuosismo al piano, sino el silencio y los ruidos que siguen a su obra sin música. El arte es la tos, el cuchicheo del público, el murmullo, el crujido del papel cuando se hojea...



Ahora vamos a Cattelan, por segunda vez lo tenemos aquí por escandaloso. Pero no ha sido Cattelán quien ha creado el escándalo. El ha presentado su performance. Su banana en una pared, que no significa nada, comida sujeta a una pared con una cinta adhesiva, cualquiera pudo haber hecho eso en el museo como una broma a la broma del arte. Pero he aquí que alguien paga, y aquí empieza la obra de arte. Cuando se paga y los medios de comunicación se lanzan a criticar, a ridiculiar, a reirse del arte, a negar el arte, a atacar el arte, a copiar el arte.
 La Gioconda ha sido copiada mil veces, gorda, mecanizada, despeinada, con vaqueros, en un grafitti, en un plato de pasta, desnuda, sucia, con la cabeza afeitada... La Gioconda nos impresiona a la mayoría porque nos han enseñado en la escuela que es una obra de arte, una cumbre del arte, y dejando aparte que lo sea o no, no nos han enseñado las herramientas para discutirlo.
  El plátano de Cattelán se ha convertido en toda serie de objetos pegados a una pared, en una revolución mediática, en una discusión pública sobre el papel del arte contemporáneo, el cuestionamiento mismo de que  sea arte.... Esas copias, esos discursos, esas críticas es la obra de Cattelán, que sale de la pared y se convierte en otras obras, en discusión y reflexión.
El plátano es la expresión de los privilegios en el arte. pero una mueca absolutamente pertinente. 
La pieza se titula Comedian y nos  lleva al año 1999 cuando el mismo Cattelán presentó A perfect day , en la que una escultura de silicona, muy realista, a tamaño natural de un hombre es sujetada con cinta grís a un muro.  El comediante, el artista pegado a la pared, la obra que se rie del arte no permanente. La banana da un paso más. Se va a pudrir, se paga por un momento, no por la obra.
  A los medios les parece ridículo un plátano real, si fuese un plátano de plástico seguro que hubiese tenido menos impacto. Los medios, la masa ha funcionado como desconocedora de la historia del arte y ante el desconocimiento tenemos el desprecio y la risa. 

  Como en la mano de la pared a la que no le cuestionamos su estatus de arte, en este caso tampoco nos hacemos la pregunta principal: 
¿Porqué debe importarle a la prensa  que un artista realice una obra en aras de su  libertad creativa y por qué  cuestiona que alguien a quien le sobre el dinero compre una obra efímera cuando es lo que hacemos todos cada día?

  La aristocracia mundial luce tiaras de diamantes, usa millones de las arcas públicas en mostrar su poder. Las tiaras son mucho menos valiosas para la vida que un plátano, pero esto no parece interesarle a la prensa.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Las lolas

LAS LOLAS





LEANNE, DEJAME CONTARTE UNA HISTORIA





Historia de INDAI SAJOR

Escrito por LOLA TUDING 




Introducción 

Esta carta fue escrita por una antigua «mujer confort» filipina, de setenta y nueva años de edad, a una niña de diez, hija de una mujer cuyo trabajo –en el campo de la violencia contra las mujeres en situaciones de guerra y conflicto armado –exige frecuentes viajes. Leanne es la hija menor de Indai Lourdes Sajor, Directora Ejecutiva del “Asian Center for Women’s Human Rights

En 1993, Indai Sajor entabló un juicio en un tribunal de un distrito de Tokio a favor de cuarenta y seis demandantes filipinas, todas sobrevivientes de la esclavitud sexual militar por el Ejército Imperial Japonés durante la Segunda Guerra Mundial
Gertrude Balisalisa, o Lola Tuding, como se le llama con cariño, es la segunda mujer confort filipina en salir a la luz pública, en 1992, para hablar de las atrocidades sufridas por ella en manos del Ejército Imperial Japonés. 

Ella entabló el juicio Artículo 4 DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS 100 en Tokio con las otras mujeres confort filipinas

Tiene setenta y seis años y vive sola, medio tullida, en una pequeña casita. Su ambición en la vida era ser abogada. 

La historia de Lola Gertrude Balisalisa, o Lola Tuding, ha sido documentada por la NBC, en Estados Unidos, y por NHK, en Japón. 

Desde la edad de cuatro años, Leanne asistía con su madre a innumerables acontecimientos de apoyo al caso de las mujeres confort filipinas.

Por esto, las Lolas (abuelas) han llegado a considerarla como una nieta. 

Sus historias durante la guerra son bien conocidas por Leanne. 

Hoy ella tiene diez años y continúa visitando, con su madre, a las Lolas.

La demanda por compensación y reparación por los crímenes de guerra contra el gobierno japonés fue declarada sin lugar por el tribunal de distrito de Tokio el pasado 9 de octubre de 1998. 

El juez que presidía rehusó aceptar y analizar el caso, a pesar de seis años de audiencias, testimonios y opiniones de personas expertas en Derecho, afirmando que no existía base legal para las demandas de las víctimas, aún bajo la legislación internacional humanitaria. 

Las demandantes desde entonces llevaron el caso a la Alta Corte de Justicia de Tokio. 




Este revés no ha desanimado a las mujeres de continuar. 

En agosto de 1996, en Pampanga (al norte de Filipinas), Indai, por medio de ASCENT, encabezó la investigación y documentación de los testimonios de 80 mujeres, víctimas de violación de grupo y esclavitud sexual militar del Japón durante la Segunda Guerra Mundial. 

ASCENT las organizó, bajo el nombre de las Lolas de Malaya, y demanda justicia, reparos legales, rendición de cuentas del Estado y compensación legal a su favor
La presidenta de este grupo es Lola Tuding. Recientemente se han descubierto investigaciones y documentos de guerra que detallan el involucramiento de Japón en las violaciones tumultuarias de la mujeres en Mapanique. 




13 de julio, 1999 

Querida Leanne

Desde la última vez que te ví, he estado pensando en cómo pasas el tiempo después de tus actividades diarias, cuando por fin estás sola y tu madre se encuentra lejos, en lugar de estar contigo, escuchándote contar tus actividades y problemas del día. Habrás imaginado cómo te podría ella haber ayudado a sobrepasar las dificultades, y cómo ambas podrían reirse de tus historias divertidas, o llorar de lo triste; y cómo juntas podrían haber pasado tantas horas de alegría y satisfacción la una en brazos de la otra. Ay Leanne, yo he experimentado la misma soledad, la misma sensación de tristeza, darme cuenta que quizá nunca vea a mi familia otra vez. 




Déjame contarte una historia, Leanne. 




Justo antes de la Segunda Guerra, yo estaba casada con un ingeniero civil y vivíamos en Manila. Teníamos dos hijos y yo creía que siempre sería feliz con mi familia. En 1944, mi marido fue asignado Ingeniero de Distrito en Camarines Sur, una provincia grande en la Región Bicol. Nos fuimos de Manila con él. Poco tiempo después, una unidad del Ejército Japonés aterrizó en la capital, Naga. No pudieron entrar a sus cuarteles ya que el más largo puente de la región, que tenían que cruzar, había sido bombardeado por las guerrillas locales. Inmediatamente a mi marido el comandante le encargó reparar el puente. Después de varios meses estuvo terminado, pero el comandante dudaba de su fuerza. Ordenó traerme a mí y se nos obligó a pasar el puente muchas veces antes de que el comandante estuviera satisfecho. Ese incidente llevó a mi captura. Esa fue la primera vez que el comandante me vió. Después de varios días, cuando me quedé sola en la casa con mis hijos y su nana, el comandante japonés llegó y sin mucho rodeo, me ordenó irme con él. En ese tiempo, nadie podía rechazar a un japonés. Aunque yo no quería dejar a mis niños, no tuve otra opción. Primero me llevaron a un lugar en Albay, llamado los Cuarteles de Regan, el campamento militar de la región Bicol; luego, pasada la medianoche, nos fuuimos a una zona boscosa hacia Camarines Sur, en dónde el comandante japonés tenía su unidad, la cual me parecía un centro de mensajes. Me informó que yo sería su mujer confort personal, pero que si durante la semana él tenía visitantes, oficiales de otras unidades, también tendría que servirles a ellos como tal. Las lágrimas y las súplicas no lo conmovieron. Más bien, me pegó con fuerza. Yo me sentía muy sola, especialmente en las noches. Lloraba y extrañaba a mis hijos. Extrañaba tanto a mi familia! Dejé de comer y de hacer lo que se me ordenaba en protesta. Como respuesta, recibí torturas mentales y físicas. Mi único recurso era la oración. Me obligué a comer comida medio cocinada para sobrevivir. La tortura física no la recibía sólo del comandante,  sino también de sus visitantes cuando estaban disgustados conmigo. Uno de ellos me dio una fuerte patada con sus botas cuando una vez me vio llorando. Me dio en la columna vertebral, y hasta este día, estoy parcialmente discapacitada y padezco dolores físicos. A una de las mujeres confort del campo la mataron a sangre fría cuando trató de llamar la atención de la guerrilla que pasaba. Esto me hizo abandonar mi idea de escapar. Este tipo de prisión continuó por más de un año. Después de cinco meses más de vida tortuosa en el campo, escuché un día el sonido de aviones sobrevolando el campo. Cuando me asomé a la ventana ví cómo caían muertos soldados japoneses. Luego, el comandante recogió a toda carrera los papeles de su escritorio sin siquiera mirar atrás, salió y se montó en su camión y huyó despavorido del campo. A estas alturas ya no quedaban soldados. Las otras chicas salieron de sus chozas. Juntas corrimos hacia el camino que llevaba al pueblo. Me separaron de las otras chicas. Cerca del camino, oí que se aproximaban motores pesados. Al acercarse, vi que eran vehículos americanos, la primera vez en mi vida que yo veía jeeps. Uno se detuvo. Después de explicar mi situación al oficial a cargo, me dejó ir con él a los cuarteles Regan que los americanos habían recuperado. Ahí me dieron otra muda, tratamiento médico y me alimentaron. Después de más o menos una semana, le rogué al comandante que me llevara a casa. Estuvo de acuerdo y me mandó con dos soldados a mi hogar en Naga, Camarines Sur.

Cuando llegué, mi marido estaba ahí. En frente de los soldados americanos me dió una cálida bienvenida. Cuando ellos se fueron, se volvió hacia mí fríamente, me enseñó un cuarto separado y sin ninguna expresión en su rostro, me dijo que ya no podría vivir conmigo igual que antes porque el no quería sobras del ejército Japonés. Prohibió a mis hijos venir a verme. Fue muy cruel. Me silenció, me sacó como un mueble. Pero cuando tenía necesidad de mí, entraba por la noche a mi cuarto y, de nuevo, yo era una mujer confort. Esta vez para mi propio marido. De esta manera, tuve dos hijos más. Poco después que mi cuarto niño nació, a mi esposo lo asignaron ingeniero de distrito en Davao. Nos llevó a todos allá, en dónde tenía un hermano abogado a quién yo todavía no había conocido. Después de varios meses en Davao, me espanté un día al regresar a casa del mercado, pues encontré mi casa vacía y en desorden. Mis cuatro hijos no estaban, y sólo estaba mi marido. Me informó que por fin, los había separado de mí. Dijo que yo no era una buena madre para ellos. Me dió cincuenta pesos y se fue sin más. Busqué ayuda de la policía, sin éxito. Solicité a una trabajadora social que me devolviera a Manila. Cuando llegué allá, el Alcalde, quien entonces era el Alcalde Villegas, me empleó como trabajadora social en el ayuntamiento. Cuando su período expiró, lo mismo sucedió con mi contrato. Opté por dar lecciones privadas para mantenerme. 


 Esta fue mi vida durante varios años, hasta que una noche, antes de dormirme, eschuché una voz femenina en la radio, avisando a las escuchas que si ellas o alguna conocida habían sido víctimas de las Fuerzas Armadas Japonesas durante la guerra, nos presentáramos en la oficina que se había establecido para ayudar a las sobrevivientes de esclavitud sexual de las milicias japonesas. La voz era de Lola Rosa Henson, la primera mujer confort filipina en salir a contar su historia. Respondí a su llamado y me presenté en la Oficina de Fuerza para las Mujeres Confort Filipinas. Ahí fue en dónde conocí a tu madre, Leanne, y a través de ella me enteré de que yo era la segunda sobreviviente con valor suficiente de salir a la luz pública. Fue por ella que logré ese valor, y desde entonces mi vida ha cambiado. Ahora empiezo a tener esperanzas de una justicia tardía, ahora sueño que algún día muchas personas, en especial mis hijos, se darán cuenta de que lo que nos sucedió en el pasado no fue nuestra culpa, sino que la Segunda Guerra destrozó la vida de millones de personas, entre ellas la mía. Fue tu madre, Leanne, quien me inspiró para tener esperanza. Como miembra de la Oficina de Fuerza de las Mujeres Confort Filipinas llegué a entablar un juicio contra el gobierno japonés. Conocí a personas que están en los grupos japoneses de solidaridad con las mujeres confort, quienes también son buenas y sinceras en su intención de ayudarnos y reparar los crímenes cometidos por sus gobiernos. Más adelante, junto con tu madre Indai, fundamos las Lolas Malayas. Todo esto me llevó a conocer a tu madre, y luego a tí, Leanne. Artículo Hasta el día de hoy extraño profundamente a mis hijos. No los culpo. Su padre los hizo odiarme. Como él lo dijo, fuí deshechada como una sobra del gobierno japonés. Ahora vivo sola. Cada vez que te veo, Leanne, siento el raro gozo de tener una niña que escuche mis historias, que ría y llore conmigo. Esta experiencia me fue robada para siempre por los soldados japoneses, por mi propio esposo y mis propios hijos. Pero tu me haces recordar. Así que recuerda, Leanne, no eres la única que ha sufrido momentos de dolor cuando añoras la compañía de tu madre. Recuerda que alguien más siente lo mismo, aún ahora en sus fantasías. Ella sabe lo que es extrañar a sus seres amados a quienes tuvo en los brazos hace mucho mucho tiempo, y a quienes extrañará en cada momento del resto de su vida. Gracias, querida Leanne, por reparar la falta de mis niños en todas las maneras tan dulces en que lo haces. Que dios te bendiga por esto. 



Con mucho amor, Lola Tuding 


lunes, 14 de marzo de 2016

La paradoja de la igualdad



El 17 de mayo de 1814 obtuvo Noruega su constitución propia e inició su andadura como país independiente. La foto que festeja este día es una foto de hombres. Ni una sola mujer formaba parte en 1814 de la reunión constituyente de Eidsvoll. 112 escribieron la primera Constitución de Noruega como país independiente pero estos hombres de Eidsvoll no invitaron a los pobres , ni a los niños, ni a las mujeres.
La ley de 1687  siguió vigente. Los hijos heredaban dos veces más que las hijas, y las mujeres eran menores de edad de por vida. No tenían derecho a disponer de sus finanzas y para realizar algunas acciones de peso necesitaban un tutor. Las mujeres eran niñas toda mi vida (Et dukkehjem (Casa de muñecas ) de Ibsen, estrenada en 1879 recoge en el personaje de Nora esta minoría de edad contínua a la que la mujer era relegada en la sociedad noruega del siglo XIX)  Eso significaba que no tenían derecho a disponer de sus propias finanzas. Para cualquier acción finaciera necesitaban un tutor, que normalmente era el padre, un hermano o el marido. Solo las viudas eran consideradas mayores de edad, pero no se eliminó la condición del tutor masculino..
El nacionalromanticismo, que fue el arte del nacionalismo noruego, nos refleja un país idealizado en la belleza de sus paisajes y en sus interiores serenos, con mujeres dentro del hogar o campesinas sonrientes que no parecen mostrar el esfuerzo del trabajo en las granjas.

history-of-fashion:

1827 Constantin Hansen - Three Young Girls (The Artists Sisters Alvilde, Ida, and Henriette)
Entre 1801 y 1835 había una superpoblación de mujeres en las ciudades noruegas, de las cuales un 42 por ciento eran solteras. Las mujeres de los más bajos estratos sociales buscaron trabajo como "piker",  pike quiere decir chica, "las chicas" como en España, eran las criadas. Las mujeres del campo siguieron haciendo lo que habían hecho siempre, trabajar codo con codo con los hombres en las granjas familiares pero como menores de edad, sin derecho al fruto de su trabajo. Pero las mujeres burguesas no casadas, "tantene" - las tías- se convirtieron en una carga para el estado por lo que la ley  dio oportunidad a las mujeres solteras de ganarse la vida, dándoles el derecho a participar en el comercio y la artesanía, dice el historiador Eirinn Larsen. 
Esta es una de esas medidas que sin tener por objetivo la igualdad contribuyó a la igualdad pero obviamente esa "igualdad" era muy precaria.
  También la creciente industrialización del país hizo que se pensase en las mujeres como mano de obra barata en las fábricas en ocupaciones que no requiriesen educación.

A finales del siglo XIX  las mujeres noruegas comienzan a tener oportunidades para estudiar y tener oficios.  Muchas de las mujeres que  habian dejado sus hogares en el campo se trasladaron a Oslo y Bergen para trabajar como sirvientas y muchas entraron en las escuelas de preparación de "husmor" que era un cuerpo de ayuda a domicilio.
 En Kristiania ( antiguo nombre de Oslo) en el año 1875 casi el cincuenta por ciento de las mujeres trabajadoras eran criadas. En 1870 las criadas ganaban  entre 27 y 33 céntimos de corona por hora, las trabajadoras de las fábricas, una corona. y 20 céntimos Algunas de estas chicas fueron abusadas sexualmente por miembros de la casa donde trabajaban y muchas acabaron en la prostitución..
Conforme las ofertas de trabajo en el mundo industrial fueron creciendo las chicas se fueron buscando trabajos nuevos y esto obligó a que el mundo del servicio ofreciese mejores sueldos ante la pérdida de trabajadoras.   Entre otros derechos obtuvieron el de trabajar como maestras.
  Desde 1858 las oficinas de telégrafos y teléfonos aceptaron que las mujeres trabajasen en sus oficinas. Eran trabajos entonces novedosos, donde habìa que enfrentarse a las nuevas tecnologìas. Muchas de ellas exigieron ser preparadas para ser eficientes en los nuevos retos de sus trabajos  Estamos hablando de las mujeres de clase media porque las mujers de la clase trabajadora trabajaban en las fàbricas como obreras mal pagadas. Sobre 1/3 de la poblaciòn femenina era activa finales del siglo XIX. pero la mayoria eran jòvenes o solteras.
   La mayoría se casaban abandonaban el trabajo y se dedicaban al cuidado  del hogar y los hijos.
Junto a la entrada paulatina de la mujer en el mundo del trabajo se estaban produciendo cambios, lentos pero significativos.
  En 1820 se había fundado en Trondheim la primera asociación de mujeres cuya función era luchar contra el consumo del alcohol. Una especie de liga puritana  pero su valor está en que por primera vez se reuniían mujeres y solo mujeres para hablar de un problema social: El alcohol.
 En 1839 las mujeres solteras y viudas mayores de 40 pueden llevar sus propios talleres de trabajos manuales y artesanía.
En 1842 fueron las solteras mayores de 25 quienes pudieron crear empresas para vender sus productos domésticos y en 1860 para llevar talleres de artesanía.
  En 1844 Gustava Kjelland que  es llamada la madre de las asociaciones femeninas en Noruega organiza una asociación de mujeres misioneras que hacen reuniones públicas por primera vez en el país.  Y en 1866 las mujeres viudas y no casadas pudieron gestionar su propias empresas la mismo nivel que los hombres. Las mujeres casadas seguían teniendo fuertes restricciones en el mundo laboral para no abandonar los trabajos relacionados con la reproducción.

 Estos cambios fueron causa y consecuencia a la vez de cambios en las leyes que favorecían a la mujer como el derecho a heredar.
   En 1863 las mujeres solteras fueron consideradas mayores de edad a los 25 y  poco después se rebajó la edad a los 21.





Viktige årstall for historien om likestilling i Norge

  • 1910 Kvinner fikk stemmerett ved kommunevalg
  • 1911 Første kvinnelige vararepresentant på Stortinget (Anna Rogstad)
  • 1913 Kvinner fikk alminnelig stemmerett på samme vilkår som menn.
  • 1922 Første kvinnelige representant på Stortinget (Karen Platou)
  • 1945 Første kvinnelige statsråd (Kirsten Hansteen)
  • 1961 Første kvinnelige prest (Ingrid Bjerkås)
  • 1968 Første kvinnelige høyesterettsdommer (Lilly Bølviken)
  • 1974 Første kvinnelige fylkesmann (Ebba Lodden)
  • 1978 Første kvinnelige likestillingsombud (Eva Kolstad)
  • 1981 Første kvinnelige statsminister (Gro Harlem Brundtland)



viernes, 11 de marzo de 2016

Islandia, el paraíso de la igualdad





 En el año 1915 las mujeres obtuvieron el derecho a voto en Islandia junto con Dinamarca, país al que perteneció hasta su declaración de independencia en 1944. 
 Pero no fue hasta el año 1980 que una mujer fue elegida presidenta del país. 
Era noviembre de 1980 Vigdis Finnbogadottir, una madre soltera divorciada, Vigdis había ganado  las elecciones presidenciales de Islandia en el verao y se convirtió en la primera mujer presidenta en Europa y la primera en el mundo elegida democráticamente jefa de Estado. Vigdis ocupó el cargo durante 16 años y  las niñas y niños de Islandia crecieron convencidos de que presidir un país era cosa de mujeres.  
  Vigdis defendió siempre que su llegada a la presidencia hubiese sido imposible sin la huelga de las mujeres. El 90 por ciento de las mujeres del país se pusieron en huelga un 24 de octubre de 1975.
Pero Vigdis insiste en que jamás hubiera llegado a la presidencia de no haber sido por los eventos que tuvieron lugar un soleado 24 de octubre de 1975.
   Las mujeres paralizaron el país por completo. Bancos, tiendas y escuelas tuvieron que cerrar. En lugar de ir a la oficina, llevar los niños a la escuela o ir a comprar tomaron las calles de Reikiavik para manifestarse por la igualdad.  
 Ese fue el primer día de la emancipación de la mujer en Islandia porque muchos hombres vieron atónitos que si las mujeres se detenían el país se detenía.
  Aquel "viernes largo" muchos padres no fueron a trabajar porque tuvieron que cuidar los hijos, o llevárselos al trabajo.  Se escuchaban gritos de niños mientras los locutores daban las noticias y cuando desde la radio llamaban a lugares remotos del país para averiguar si la huelga era cosa de Reikiavik o si se había extendido a todas las zonas, atendían el teléfono los hombres que se habían quedado en casa a cuidar a los hijos.
 Vigdis estaba con su madre y con su hija en las calles de Reikiavik. 25.000 mujeres ocuparon la capital de un país con 220.000 habitantes.
La idea de la huelga fue una propuesta de las Red Stockings (medias rojas), un movimiento radical femenino fundado en 1970, que algunas mujeres islandesas consideraban demasiado confrontacional."El movimiento de las Red Stockings causó un gran revuelo por sus ataques contra la visión tradicional hacia las mujeres, especialmente por parte de generaciones anteriores, que siempre trataron de ser las perfectas amas de casa",
"Los hombres lo encontraron divertido, no recuerdo a ningún hombre enojado", dice Vigdis.
"Los hombres se dieron cuenta de que si se oponían a ello o se negaban a dejar que las mujeres hicieran la huelga, perderían su popularidad".
Cinco años más tarde, Vigdis venció a tres candidatos masculinos en las presidenciales.

Se hizo tan popular que fue reelegida sin oposición en dos de las tres elecciones que siguieron.

Además, en la parlamentaria de 1983 aparecieron las primeras listas compuestas sólo por mujeres y un nuevo partido, el Women's Alliance (Alianza de Mujeres), ganó sus primeras diputadas.


El día 1 de febrero de 2009 Jóhanna Sigurðardóttir se convertía en la primera mujer que asumía el cargo de primera ministra en la historia de Islandia.

Primero tras una serie de negociaciones internas entre los lideres de los cinco partidos representantes del país en el Alþingi, (parlamento)  tras la renuncia del primer ministro Geir Haarde ante las contínuas proterstas contra la gestión del gobierno frente a la grave crisis económica  y luego trás vencer las elecciones del 25 de abril con mayoría absoluta. 
  
  Johanna declaró que ahora tocaba hacer lo que siempre habían hecho las mujeres "limpiar la basura que dejaban los hombres". Tenía 66 años y convivía con otra mujer, Jónína Leósdóttir,  Se casaron el 27 de junio de 2010 el mismo día que entró en vigor la ley promovida por el gobierno de Johanna que permitía contraer matrimonio a personas del mismo sexo.
    
En los últimos seis años  "The World Economic Forum" ha situado a Islandia entre los países del mundo que han alcanzado una mayor igualdad. 

  Esto conlleva que las mujeres islandesas, en términos comparativos son mas iguales en el acceso a la salud, la educación y la posibilidad de participar en los negocios políticos y económicos del país.


 Pero ser más iguales no significa en ningún país del mundo ser absolutamente iguales. Todavía hay caminos que recorrer.El feminismo en Islandia no se ha detenido ni ha dejado de enfocar nuevos retos.

  En la pascua de 2015 en una vieja fábrica de Reykjavik se sientan 200 feministas, la mayoría mujeres y algunos hombres. Adda Thoreyjardottir Smaradottir, una estudiante de 16 años, que ha iniciado este año la "videregænde skole" el bachillerato,  habla al grupo de 200 personas sobre su irritación cuando sus pechos son censurados mientras los pechos de los hombres tienen libertad abosluta de mostrarse. Esconder los pechos, dice, es alimentar el morbo, quitarles su naturalidad, favorecer la fantasía enfermiza.  Habla sobre una revolución de base  " Fre the nipple arrengement" 
  Adda colgó fotos en Twitter, Instagram  y en facebook dejando ver sus pechos en nombre de la igualdad. Unos días después inicio el movimiento "Free the nipple" en Islandia. Muchas mujeres islandesas colgaron sus fotos con los pechos desnudos. Las críticas no se hicieron esperar, pero cuanto más crecían las críticas más pechos desnudos aparecían en las redes sociales.
  Así vencen las islandesas los obstáculos contra la igualdad.
 La música Katrin Helga Andresdottir declara que este movimiento demuestra la fuerza de las adolescentes en Islandia. 
    
  Más de la mitad de las estudiantes de bachillerato en Islandia pertenecen a asociaciones feministas.
  "Frre the Niple" demuestra esta fuerza del feminismo en el país dando un paso adelante, hablando y mostrando lo que era impensable unas generaciones antes. 
  Hace unos años empezó Katrin Helga  una banda con su hermana, la banda se llama " Hljomsveitt". El nombre está formado por dos palabras islandesas " hljomestvei" -banda-  y "sveitt" -sudor- que es un juego de palabras difícil de captar en castellano. La banda se llamaría "banda y sudor" banda sudorosa" .  El grupo es controvertido, recibe tantos homenajes como muestras de odio.
  Las hermanas Andersdottir hablan en sus canciones de todos los tabús sexuales y  tratan de normalizar lo prohibido. 
 Katrin Helga con sus canciones libres pretende algo tan simple como que la dejen con su sexualidad en paz, con su ropa, su maquillaje, sus amantes y sus canciones.  Comenta como es casi gracioso ver la cantidad de comentarios que se dedican a cómo es y como debería ser, vestirse, maquillarse o comportarse una mujer.  Acabar con esto, al menos en Islandia, es el objetivo de Free the Neeple.

    Sin embargo, frente a esta libertad de mostrar los pechos, las feministas islandesas oponen los clubes de streaptess que gracias a su presión están prohibidos en Islandia.

    Las viejas generaciones de feministas miran con cierto excepticismo esta revolución del cuerpo y muchas han publicado artículos críticos.  Qué vamos a conseguir mostrándonos desnudas en internet?? Preguntan. 

 Kristin Astgeirsdottir, lider del Centro por la Igualdad Jafnrettisstofa,  es una mujer  de aspecto agradable, baja de estatura,  cabello rojo y gafas redondas, miembro de la vieja guardia del feminismo islandés. Tiene 63 años y no muestra desacuerdo con esta revolución de los pechos. Considera necesario para las nuevas generaciones mostrar las luchas y las inquietudes de las chicas menores de veinte años, que forzosamente tienen que plantear nuevos retos cuando ya otros han sido superados. 
  
   Kristin forma parte también de la comisión de mujeres de las  Naciones Unidas y en la  última reunión ha tratado un tema candente: El acoso por internet a las mujeres y especialmente a las mujeres feministas. 
  Un tipo de acoso es el de colgar fotos desnudas de chicas contra su voluntad, Este problema no excluye a Islandia. Islandia es cierto que es un país que ha avanzado mucho en la igualdad, pero que nadie piense que lo ha conseguido todo. y sobretodo considera que la crisis económica ha agravado el problema porque los gobiernos han retirado como no prioritarios ayudas a la igualdad. Cuando esto funciona la igualdad retrocede. 
  
   Continuará...