martes, 30 de marzo de 2021

Lenguaje inclusivo


 Dices "guasapear" "hacer spoiler" y "cederom". Escribes sms y hablas por messenger. Jodes las reglas de puntuación y de ortografía y no pasa nada. Lo ves muy natural. Sin embargo, oyes hablar de lenguaje inclusivo y te pones de los nervios, te da el ataque al corazón. Van a destruir nuestro idioma. El sacro español de la Real Academia.

Es comprensible que reacciones así porque no recibiste una educación para reflexionar y no sabes hacerlo. Desconoces el proceso.
Guasapear no ataca a nadie, un ligero escozor en la Gramática que pasa pronto. Guasapear es Capitalismo, es seguir el orden de las cosas. Es no resistirse al espíritu de los tiempos, seguir su ritmo y dejarse llevar por la gran corriente del gran río.
Pero decir todes, nosotres, vosotres, muches... es ya otra cosa. Es un ataque completo a la Gramática, una patada en las posaderas de la gran dictadora,
De nada sirve matar a Dios si seguimos creyendo en la Gramática, escribía Nietzsche.
El lenguaje inclusivo hiere a la Gramática, cuyos defensores salen alterados a decir que no , que no, que la Gramática no puede forzarse, que es aberración.
Es verdad que el lenguaje inclusivo le falta el respeto. Pero expone sus razones y cuando lo hace pone sobre la mesa una revolución total, porque hace visible lo invisible, porque habla de deconstrucción del género, y la deconstrucción del género es el cuestionamiento de la identidad y cuestionarse la identidad solo tiene un camino, que es perderla.
Imagina un mundo sin identidad, sin pertenencia, carente de lo propio...
Vértigo da.
Cuando dices nosotres somos buenes, menuda estás liando.
Todas las reacciones negativas, incluso violentas, pertenecen al camino trazado, pues no ha habido jamás una verdadera revolución, una lucha por la liberación que no hiriese a lo normal, que no molestase a lo sagrado.



viernes, 25 de diciembre de 2020

La noche del terremoto

Sucedió un 25 de diciembre de 1884, mientras las familias comían sus míseras cenas de Nochebuena. 
Los animales habían estado intranquilos toda la tarde. Los mulos coceaban, los perros iban de aquí para allá, las gallinas se negaban a dormir, los cerdos gruñían en las zahurdas... 
 
Pero a las nueve, como si todas las bestias de la tierra se hubiesen puesto de acuerdo, sobrevino un silencio irreal, seguido de una llovizna fina y un color ceniza en el cielo.
A las nueve y ocho minutos la noche lo devoró todo. Pueblos enteros de Granada, Málaga, Almería y Sevilla desaparecieron entre las sacudidas de la tierra. Se contaron casi mil muertos y otros tantos miles de heridos.
Mi bisabuela estaba en Las Albuñuelas de donde era oriunda. Atizaba la lumbre cuando la casa se abrió como una flor y el vuelo de la chimenea la protegió de la muerte.Contaba mi padre que su entonces novio se abrió paso entre el cascajo y la sacó en brazos, algo que siempre negó ella por cuestiones de decencia. "Largos de lengua- decía muy digna- tu abuelo no me sacó, fue otro hombre, tu abuelo no me tocó antes de casarnos"
Se puede decir que ese alero de la chimenea aquella noche hizo que yo existiera.
Es todo tan frágil...

domingo, 6 de diciembre de 2020

Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?

   
El rey Juan Carlos tuvo su periodo de inseguridad. España no era monárquica y mucho menos borbónica. La España de la idea era republicana y la de cerrado y sacristía era de sables y medallas.
Fue en este periodo de inseguridad donde el golpe de estado del 81 se fraguó con un extraño acuerdo en el que incluso Santiago Carrillo puso su rúbrica.
Este golpe fracasó como tal, Tejero se les puso en plan actor de Berlanga en su ignorancia de bigotazo y tricornio y les estropeó la gran representación. Pero el golpe ganó en sus objetivos: afianzar la monarquía y el nuevo régimen post dictadura. Una democracia suave y vigilada.
Su hijo hoy está mucho más inseguro que el padre. Las sospechas sobre corrupción, sobre financiación de Vox, sobre el conocimiento de los asuntos del padre, sobre su reaccionarismo político extremo pesan sobre él como una losa. Su actuación en el problema catalán tomando partido con vehemencia fue una metedura de pata hasta la ingle, solo gustó al PP y a VOX, lo que dejaba claro que era el rey de la derecha. El padre fue más listo, fue el rey de los socialistas con buenas relaciones libertinas con los sevillanos.
A esto se une una esposa que venía del pueblo, con cultura y desparpajo y pudo convertirse en esa humanización de la corona necesaria para acercar su imagen de tafetén con olor a alcanfor al pueblo, pero el poder la cegó. Se convirtió en un maniquí antipático preocupado más por aumentar la distancia y reducir su complejo de plebeya que por defender su dignidad de pueblo en la Corte. La reina es antipática, una condesa del horror, que suma a las antipatías republicanas las de los sectores monárquicos que no toleran una advenediza con delirios de grandeza.
El impopular Preparao recibe una carta de militares nerviosos por usar los trabucos ante las tapias de los cementerios y el Preparao, tan fulminante contra los pacíficos votantes catalanes, se guarda la carta en el bolsillo y se lo piensa tanto que se puede pensar que esté metido en asuntos turbios para salvar su futuro como rey, más inseguro que nunca, aunque se lleve por delante todos los intentos de tantos españoles por no nacer ya con el corazón helado.
Hasta cuando resistirá, no lo sabemos, pero tiene espacio, el apasionado pueblo ibérico es también un pueblo paciente y conformista.

jueves, 1 de octubre de 2020

¿Dónde está Nigeria?


Hace unos días un profesor fue decapitado por ejercer su derecho a mostrar caricaturas del profeta de los musulmanes. Volvió el espíritu xenofóbico de Charlie Hebdo a las calles y a la prensa de los poderosos.
Incluso el feminismo blanco comenzó a mostrar de nuevo su preocupación por el burka.
Se dijo incluso del gran lobby de poder musulmán que se estaba apoderando de Europa, pero no en el sentido de las buenas amistades de los políticos con las tiranías del petróleo, sino en relación con la gran cantidad de musulmanes pobres, aunque no se dijera con estas palabras, que quieren tener mezquitas e imanes.
Volvimos a poner en el centro el origen del verdugo, los males de su "raza" frente a esa gran conquista europea llamada "libertad de expresión", algo que no solemos hacer cuando un voksiano agrede a un menor, entonces ningún periódico avisa de la agresión de un blanco cristiano a un niño negro africano.
La historia la cuentan los ganadores y la prensa la escriben los que cuentan luego la historia.
Pero lo importante es que cuando abres las redes el tema es el maestro valiente (también temerario) y el fundamentalista enloquecido, los padres de las alumnas con ojos oscuros, profundas ojeras y turbantes pidiendo la Edad Media para la delicada e ilustrada Francia.
Nigeria es un país con más de cien millones de habitantes, el país número 17 en reservas de petróleo, por encima de la rica Noruega. Es la primera economía de África, pero con población pobre como corresponde a tener la desgracia de caer geográficamente en "el continente negro" y haber sido colonia británica. El colonialismo británico dejó su huella profunda por donde pasó, encuadrando los países en fronteras artificiales que no hicieron otra cosa que dañar los lazos entre diferentes grupos étnicos. Nigeria ha pagado con mucha sangre este dibujo en el mapa de Àfrica.
Miles de jóvenes llevan dos semanas en las calles luchando por su futuro, contra la violencia policial, contra los perros que cuidan de los amos europeos y estadounidenses; pero estas luchas tan necesarias para el futuro del planeta, no despiertan pasiones entre el europeo medio.
Más de 1.000 manifestantes, reunidos pacíficamente en Lagos, fueron dispersados la noche del martes a tiros, en medio de un toque de queda declarado de urgencia para enfrentar un movimiento popular que sigue creciendo en Nigeria.
Numerosas personas resultaron heridas, según videos difundidos en las redes sociales, por luchar por la libertad.
Eso sucede en ese mundo intransigente que tanto criticamos en Europa, pero claro, cómo vamos a hablar estos días de jóvenes que luchan por la libertad a la vez que hablamos de un tipo que cortó la cabeza a otro por hablar de libertad y cómo vamos a explicar que todos pertenecen a la misma cultura.
Eso obligaría a reflexionar sobre la complejidad de las relaciones sociales y nos sacaría del maniqueísmo de demócratas blancos, europeos, ilustrados, libres versus árabes fundamentalistas, oscuros, malvados, armados de cimitarras para cortar el cuello al librepensante occidente cristiano.
Porque si llegamos a alcanzar el pensamiento complejo y a ver las cosas desde diversos ángulos nos podemos convertimos en europeos molestos.

domingo, 23 de agosto de 2020

Andalucía, el camino hacia el desencanto



Antonio Aretxabala, un buen contacto de las redes, un hombre comprometido con la naturaleza y provisto de un inteligente sentido del humor, publica en una de sus provocativas entradas

"¿Por qué millones de andaluces votan a los que llevan casi un siglo celebrando que asesinaron a Federico García Lorca por rojo y maricón? "


Los espadachines de la respuesta corta y feroz no se hacen esperar. Treinta respuestas cuyo denominador común es el insulto, el desprecio y el racismo.
La pregunta tiene mucho que leer entre líneas aunque el estilo sea el facebookiano de obtener la reacción visceral rápida:  se trata de indagar el motivo por el cual un millón y medio de andaluces vota derecha y extrema derecha, que en España tanto monta.

¿Por qué vota derecha y fascismo esa parte paupérrima del Estado Español, carente de esperanzas, con el campo sin reforma agraria, y sin esperanza de hacerla en un futuro próximo?, ¿por qué los señoritos de las dehesas y los latifundios están sentados en el Congreso de los Diputados, en el Senado, en las diputaciones o a cargo de juzgados, registros de la propiedad o notarias o haciendo sus trapicheos en la ciudad de la Corte en lugar de ser empresarios andaluces?

La primera respuesta es muy elemental. Andalucía no vota fascismo y derecha. De los seis doscientos y pico mil andaluces con derecho a voto, votaron derecha, la pura y dura la del PP y VOX  un poco más de un millón.  Tres millones no fueron a votar en las elecciones de 2018.
En Andalucía ganó el desencanto y todo desencanto tiene su proceso. 

    ¿Es  el desencanto algo que se deba reprochar al pueblo?. ¿La pobreza de África es culpa de los africanos pobres? ¿Es la pobreza y todos su comportamientos sociológicos producto de la ignorancia de los pobres? ¿Ignoramos como funciona el capitalismo central y el capitalismo periférico en la estructuración de la economía mundial y en la aceptación de su destino por parte de las masas? 

 Todavía andamos con esas teorías de los listos que llegan a ser dueños de Zara y los catetos que se mueren de miseria en pueblos sin futuro y además votan fascismo.

 Es muy cómodo acusar a los brasileños de la victoria de Bolsonaro o a los argentinos de la victoria de Macri; al final eres libre de coger un papelito y meterlo en una urna. Nadie te obliga a poner un nombre en lugar de otro.  ¿Nadie?.  ¿Estamos seguros de que nadie mueve la mano que va a las urnas la mano que no es autónoma, que es movida por un cerebro ? ¿Podemos afirmar sin plantearnos una ligera duda que  nadie entra en esos cerebros para que tomen la decisión de ir a votar y voten a sus propios verdugos? 
   Hubo un tiempo en que estudiábamos las causas del ascenso del fascismo en Alemania o Italia. Las dos naciones de unificación más jóven en la Europa de mediados del siglo XX. Nos contaban lo de las humillaciones a Alemania tras las reparaciones de la otra guerra, la terrible situación económica, la valor de la propaganda sobre tu grandeza histórica cuando no crees en nada y no ves otra luz que la desesperación.
Ahora leemos poco y somos de gatillo rápido para responder sin pensar.
Pensar exige detenerse y exige formarse.
Me viene a la cabeza la última película de Quentin Tarantino, "Django desencadenado" un genial spaghetti western,  donde un mercenario blanco alemán ,Christoph Waltz ,con nombre y apellido; compra al esclavo Django, sin apellido;  y le promete la liberación para que le ayude a ganar dinero. Django se convierte en un esclavo al que le han dado la ilusión de la libertad y es eso lo que le hace sentirse superior a los esclavos del terrateniende Calvin Candle.  Después de muchas peripecias Django y su socio, el cazarrecompensas, acaban en Candyland, una plantación de esclavos regida por Calvin Candle, que tiene como mayordomo al negro Stephen,  y digo negro porque es su "raza" la  que decide su posición en el mundo, y esa posición es guardián de los intereses de la sociedad esclavista del Sur. Stephen no cuestiona su situación, defiende a sus verdugos y se siente orgulloso de su labor. Su papel está destinado a llevarse las antipatías del público en la sala de cine. Es mucho más despreciable que su amo, el miserable Calvin.  Stephen sería hoy día un obrero trepa en la fábrica, un encargado del cortijo. Alguien que se siente bien con la cercania del jefe. Es el trabajador individualista y competitivo que no va a las huelgas y que busca la palmadita en el hombro y la botella de champagna en Navidad,  que se morirá de placer ante un ascenso porque lo entenderá como un merito propio, contra los demás.
Los explotados que se sientan y miran a Stephen en el cine ven un alter-ego y piensan qué asco; pero no sienten asco por el esclavo que acompaña al alemán, que se siente superior solo porque se le ha vendido un sueño. 

   Esos son la mayoría de los votantes andaluces, los votantes de un mundo clasista y fosilizado en unas estructuras económicas rígidas: el alemán, el burgués que promete libertad a sus obreros, Djando, el esclavo que cree en la libertad y le hace sentirse superior aunque esa libertad surge de un amo que se presenta como justo pero como es el que tiene el poder puede permitirse dejar de ser justo cuando le convenga; y Stephen, el encargado de que siempre haya negreros. 
Y estos son los partidos,  el cazafortunas y el negrero, el que promete libertad y el que promete seguridad y tradiciones.

Pero, válgame Dios, esto no es solo andaluz.
 Naturalmente, es que cuando se habla de los problemas de Andalucia parece que es algo concreto, único, ajeno a la realidad. Todavía carga esta tierra con el tópico surgido durante el Romanticismo de la tierra diferente a todas, del lugar de vagos y jaraneros recostados en preciosos paisajes.

El asunto no es solo andaluz, cualquier persona con un poco de formación lo sabe. 

Lo que  sí es andaluz es el latifundismo absentista, la falta de reforma agraria, el estancamiento económico y social basado en las pensiones estatales y los trapicheos junto a los ingresos de la transhumancia turística, lo que es andaluz es la pobreza y el estancamiento.
Entonces si no culpamos a los pobres de su pobreza tendremos que tratar de entender el motivo que les lleva a votar a quienes mantienen las estructuras de miseria cerrando los ojos a la realidad y los oídos a la historia.
   La historia de Andalucía es la historia de un maltrato histórico, en el que los sueños siempre han acabado en saco roto generando un pesimismo y un pensamiento trágico de la vida, el cual se esconde bajo todo ese disfraz de alegría y folclore. 
  Ese pesimismo envuelto en una belleza trágica, a veces en una trastocado en comedia triste,  lo describía como nadie  García Lorca; y fuera del arte queda  expresado hoy en un deseo de vuelta del pasado, una idealización del orden social, sexual y sobre todo moral. 
Hay una necesidad de recuperar la vieja moral, la de los hombres honrados, los que fueron a Alemania con contratos, no como estos que vienen de Marruecos; de las mujeres buenas y obedientes no esas feministas que quieren ponerlo todo del revés. Los progresistas del estado liberal solo han traído angustia e inseguridad, inestabilidad moral, han basado sus discursos en satélites en torno al gran problema económico: la homosexualidad, el feminismo, la libertad religiosa... ,asuntos de una sociedad avanzada que asustan en una sociedad empobrecida y embrutecida  que prefiere añorar aquel mundo ordenado.
  Si la gente quiere volver al orden, la derecha las tiene todas consigo. La derecha es lo que no ha cambiado, el viejo orden moral que permite encontrar un refugio entre el caos.

La derecha usa el discurso de la izquierda para dar seguridad:  con su palabrería sobre gays, feministas, abortos, transexuales os ha engañado y lo peor os han robado. Y como en Andalucía es verdad que el PSOE  ha traicionado a la gente;  la derecha llega con su refugio moral y tradicional y muchos pobres, que estamos analizando a los pobres, los ricos ya sabemos por lo que votan derecha; se dejan llevar por ese deseo de seguridad y la añoranza de un tiempo perdido del que solo han rescatado retazos de felicidad.

Y como el alemán de Django la izquierda  vende al esclavo el relato del reto de ganarse su puesto en la libertad, la libertad individual, y  la derecha la paz y tranquilidad de Stephen.  Muchos ya no creen en los mercenarios ni en los negreros y no votan porque no tienen fe en los nuevos predicadores del mundo feliz.

La derecha se centra en el andaluz individualista y en los sentimientos más viscerales, la envidia, la competencia, el odio, la arrogancia sobrevalorándolos sobre las capacidades del progreso colectivo. Y como Andalucía es un cementerio en cuanto a progreso social y económico; la derecha encuentra terreno abonado en su discurso individualista basado en el chivo expiatorio: el vecino vago, el negro que se beneficia de nuestro esfuerzo, el moro que delinque.

El PSOE ha demostrado durante casi cuarenta años que es solo una casta de nuevos ricos que han parasitado las instituciones y no han logrado ningún cambio profundo en la economía andaluza. Un partido que nunca ha sido andaluz sino un satélite del partido central. 
Muchos votantes han abandonado sin atreverse a girar más a la izquierda por el miedo psicológico a la repetida amenaza sobre el expolio de lo poco que tienen si se gira más a la izquierda.  Discurso mantenido y extendido por el propio PSOE y por la todas las derechas en todas las campañas electorales, y repetido en las televisiones estatal y autonómica por un bipartidismo mucho más agresivo desde que ve perder sus privilegios de los dos hijos únicos.

A esto el pueblo responde con desconfianza a la clase política, con un "todos iguales". Casi todas las estrategias electorales se han basado más en el sentimiento del miedo que en la esperanza. Con el miedo se consigue imponer la ideología sin pasar por la criba del cerebro.
No es solo en Andalucía donde el movimiento campesino y obrero ha sido debilitado llevándolo casi a su desaparición. Sin un movimiento obrero concienciado crece el individualismo y el deseo de salir del agujero oscuro se hace egoismo, en un yo tengo que avanzar, caiga quien caiga. En este campo el discurso del mérito encuentra tierra fértil. Discursos de gente que vive como Dios gracias a la ayuda social van contra la sociedad del trabajo y el mérito y contra los callos de las manos de los abuelos. Las historias sobre los que tienen hijos para hacerse ricos, los que gastan las pagas en drogas y alcohol y sobre  los okupas que roban las casas cuando sales a dar un paseo, son leyendas urbanas de gran calado en las sociedades empobrecidas.
 El moralista pobre de derecha se siente alguien, sin tener nada, porque tiene un a moral potente contra los grandes pecados capitales, que son los derechos sociales convertidos en robos por parte de vagos e inmigrantes. Es este el mejor producto de la reforma agraria siempre prometida y tan aplazada que ha sido olvidada, de la hegemonía de la escuálida burguesia andaluza y del colonialismo de la metrópoli con capital en Madrid.

 Muchos catalanes han magnificado el "a por ellos" indicando que el anticatalanismo ha sido parte del giro hacia la izquierda, pero ese anticatalanismo es antiandalucismo en España y en Cataluña y si alguien me dice que no al desprecio  a lo andaluz desde Despeñaperros hacia arriba, después de leer las respuestas de los seguidores de Antonio Aretxabala a la pregunta sobre Garcia Lorca le invito a volver y reflexionar.  Los chistes y amistades y enemistades entre los hijos del Estado Español con importantes para mantener al padre bien fuerte, no vayamos a hablarnos como hermanos y a organizar algo diferente o a tomar caminos separados.

   Andalucía perdió su identidad asimilándola a la española. Este apropiamiento cultural es mucho más terrible que la prohibición de una lengua porque no da opción a la reacción. Si te consideran tan grande que cogen lo mejor de tu cultura y dicen que pertenece a todo el país, no puedes rebelarte. Si no te dejan hablar tu lengua la rebelión está asegurad.

Esta depreciación del valor de la colectividad, y el desprecio del obrero Stephen hacia los otros obreros y de Django hacia Stephen, deja al alemán y al negrero con las manos libres, pero también oculta un mundo de gente culta y crítica, una ciudadanía solidaria y organizada que lucha contra la pobreza e intenta llevar un discurso basado en la autopercepción de clase y la posibilidad de salir de la miseria mediante los intereses colectivos y no defendiendo a los empresarios exitosos. 
Esta labor es ocultada porque la educación ha sido un sector maltratado en la política del PSOE, no se ha facilitado una sociedad del saber sino del tener, y se ha cerrado la posiblidad de acceder a un conocimiento crítico de la realidad, ayudándose además de un sistema homogéneo de información: prensa, canales de televisión y generadores de conflictos en las redes sociales.



  Para saber de donde viene todo esto, que es general pero tiene sus marcas específicamente andaluzas, hay que conocer la historia de Andalucía. 
Para entender y analizar y no enjuiciar a los pueblos hay que estudiarlos y cuando se estudia Andalucía lo primero que nos llama la atención es su ubicación entre el Atlántico y el Mediterráneo, con un estrecho que une el océano y el mar más transitados hasta el siglo XXI, llave de dos continentes, el europeo y el africano; con una penetrabilidad costera extraordinaria, marcada por la contínua llegada de pueblos y un gran mestizaje cultural; dotada de recursos naturales y culturales; lo segundo es que sea un reducto de pobreza.

  Algo debe haber pasado en esa región que se entregó en grandes parcelas a los vencedores de la conquista castellana y aragonesa; por la que entraba el oro y la plata americanos alimentando una sociedad rentista a la que el Estado Español dio la espalda optando por apoyar las revoluciones industriales catalana y vasca y en la que todos los partidos han debido abandonar cualquier intento de reforma agraria y modernización de la zona por el muro del poder económico con hondas raíces en Madrid.

jueves, 20 de agosto de 2020

Monárquicos y democráticos

"
No desdeñemos la monarquía parlamentaria del 1978 cuando vemos que países tan avanzados como Suecia, Noruega, Dinamarca o el propio Reino Unido –ahora atrapado por el Brexit– no ponen en duda que la opción de una monarquía parlamentaria les da estabilidad institucional y, con ello, progreso económico y social" escribe en la Vanguardia el catedrático de economía aplicada Francesc Granell.
 Es este uno de los argumentos de más peso contra el republicanismo español, la llamada al ancestral complejo de inferioridad español frente a Europa surgido de aquella gran campaña propagandística que organizaron los poderosos ingleses con la Breve destrucción de las Indias entre las manos.

El mensaje parece ser el de Felipe González cuando nos hacía repetir como borregos "somos europeos". Europa es el súmmun y la existencia de monarquías en países tan democráticos como Noruega, Suecia, Dinamarca, Holanda, Gran Bretaña, Luxemburgo y Bélgica,  países a los que, para más inri, les va bien económicamente, tienen un capitalismo exitoso y economías estables; debiera hacer que nos reconciliásemos con la institución y nos olvidásemos de esa manía con la república.

 Es cierto que este argumento es tan endeble que se podría anular fácilmente con la misma simplicidad: grandes potencias como Rusia, China y Estados Unidos son repúblicas y países europeos fuertes como Alemania y Francia lo son también.

 Otro de los juicios que nos lanzan para  demostrarnos que la monarquía no tiene por qué ser anacrónica es que esta institución genera estabilidad. Tener una familia real es para muchos símbolo de tranquilidad, como si los cuidara un padre fuerte y protector.
 Esta analogía entre el título para gobernar o reinar y el poder paternal ejercido por un solo varón, cabeza de la familia, es conocida desde el pensamiento griego hasta las revoluciones burguesas y ha sido la forma de gobierno monárquico y, en particular,  la monarquía hereditaria su gran representante. La defensa más importante del título ex generatione como fundamento del poder político corresponde, en la filosofía política moderna, a la teoría del derecho divino de los reyes. Aunque desde los tiempos de Locke  esta visión paternalista de la monarquía fuese puesta en tela de juicio persiste en la memoria colectiva y en el discurso de los monárquicos ese trasfondo del rey- padre de todos, o la reina-madre de todos, como un gran manto protector, que además tiene la función de mantener unida a la familia, y especialmente a los hijos díscolos que quieren abandonar el palacio.
 Según este juicio la balanza económica se declina por la bonanza cuando hay estabilidad en los gobiernos. Esto nos resulta muy familiar, lo hemos escuchado muchas veces. Seguridad significa que  las élites, los ricos, pueden invertir con ganancias  amparadas y el estado puede mantener un nivel de calidad en la vida de las clases medias que estabilice la sociedad.
 Claro que el franquismo fue un periodo muy estable, lo que indica que la estabilidad no es la cuestión para la justicia social y que la estabilidad monárquica no significa necesariamente justicia social ni estabilidad politica.

  Es cierto que si observamos el funcionamiento de estos países monárquicos debemos reconocer que no tiene por qué haber contradicción entre ser un país monárquico y disfrutar buena calidad democrática,  pero una cosa es que la monarquía no interfiera y otra que la monarquía sea la causa de ese bienestar. Más bien diríamos que, como la iglesia, se ha ido adaptando al espíritu de los tiempos para garantizar su propia supervivencia.  Que no obstaculice la democracia no significa en absoluto que sea fuente de democracia ni que la garantice.

 También en los países europeos, vamos a dejarnos de complejos, a las monarquías les gusta ponerse los laureles de los triunfos democráticos  o de los avances en bienestar social oscureciendo o minimizando los verdaderos protagonistas que son las masas populares; convirtiendo a familias millonarias y privilegiadas en la imagen de sus países.  Estas monarquías europeas que  pasan de ser por gracia de Dios a constitucionales, parlamentarias  y  populares mantienen el país entroncado con su historia, dicen, lo que hace volver al relato de una historia sin lucha de clases dividido en reinados.

  Lo genuínamente británico, holandés o belga es la historia de sus casas reales, trocando la identidad en una exaltación del sentimiento nacional basado en procesiones agitando banderas del color que proceda aclamando a ídolos de purpurina.

 Un asunto espinoso es ese de que  las monarquías deben ser ejemplares e intachables; aunque según el significado de esos términos no hay monarcas impolutos en las las monarquías europeas, como bien sabemos. Algunas actuaciones que hemos leído en la prensa harían descender a los infiernos a un presidente de la república, pero las monarquías salen siempre a flote. Y continúan hablando de ejemplaridad y decencia.
  La monarquía sueca se tambaleó gravemente cuando salieron a la luz las miserias de Carlos Gustavo adicto a orgías con prostitutas y amigo de la mafia rusa que le proporcionaba los yates del placer, por los que pago buenas cantidades de dinero.
 El padre de Beatriz de Holanda, la madre de Guillermo, actual rey, llegó a los titulares de la prensa europea en 1900 por la cantidad de dinero que habia recaudado de la caridad y terminado en sus arcas privadas También se publicó que había usado la compañía aerea KAS internacional para usar mercenarios británicos y luchar contra los cazadores furtivos en las reservas naturales, el grupo paramilitar se infiltró en organizaciones ilegales para luchar contra el comercio de marfil pero se

benefició del mismo. En 2004, una entrevista reveló que el príncipe Bernardo aceptó los sobornos de Lockheed, y que era el padre de dos hijas ilegítimas. Los más recientes escándalos sobre el tren de vida que llevan Guillermo y Máxima no hablan precisamente de esa monarquía ejemplar que nos mostraba a la reina en bicicleta por las calles de Amsterdan.

En los últimos años la corte belga se ha visto inmersa en continuos escándalos, con adulterios, hijos ilegítimos y robos al estado incluídos. Desde la boda para salvar la corona de Felipe, el rey actual, homosexual reconocido, a las viejas infidelidades de Paola, o la paternidad del principe Laurent, hijo de Paola y uno de sus amantes. Laurent fue acusado de corrupción por su propio padre legla, el príncipe Alberto, implicándolo en un desvio de tres millones de dólares.


La pareja vendida como la quintaesencia del romanticismo, Mary y Federico de Dinamarca, han estado en las redes largo tiempo con feroces críticas que han llegado incluso al parlamento. Al inocente principe feliz se le escapó que tenian una casa en Verbier, cuya existencia era desconocida y que cuando no estaban la casa era alquilada a través de una inmobiliaria por entre 4000 y 10000 euros la semana.


En la intachable corona noruega con reyes que se codeaban con la plebe el príncipe Haakon parece haber salido más amigo de las otras coronas, las que se meten en el banco. Cuando se casó con Mette Marit recibió como regalo el palacio de Skaugum para que viviese. La casa está en Asker al suroeste de Oslo. Dentro del recinto de Skaugum está la casa principal, donde vive Haakon y su familia y otras cinco viviendas que también pertenecen a los príncipes. En 2007 las casas se remodelaron y se renovaron para alguilarlas. El dinero de la renta iba directamente a la cuenta de Haakon. Se ha llegado a embolsar unos dos millones de euros al año por el alquiler ilegal. Luego saltaron los escándalos por vacaciones en yates de millonarios, pagadas por los dueños para dar prestigio a sus empresas.


La casa real británica nos daría para una enciclopedia, pero baste como ejemplo la situación del prñincipe Andrés, presuntamente metido en un escándalo de explotación sexual y tráfico de menores, o el pasado nazi del marido de la reina, Felipe de Edimburgo.






El informe Waringo ha delatado las miserias de la Casa Real de Luxemburgo, con denuncias por maltrato de empleados que incluso aseguraban que habían recibido palizas durante sus cortos periodos de trabajo con los grandes duques.


La ejemplaridad, como vemos, brilla por su ausencia, pero, ¿realmente alguien cree que familias tan poderosas y ricas viven con sencillez, felices hablando de sus pueblos amados y de sus preciosos retoños?


Claro que son ejemplo, pero de la vida de las clases dominantes, a las que pertenecen. Ejemplo de trapicheos, de soberbia y de abusos. Luego representan a sus países con elegancia en el vestir,  gracia en el baile del minué y precisión en el manejo de la cubertería. Ejemplo de entrar en coches lujosos y ordenar al chófer el destino, ejemplo de unión con la iglesia considerando a la iglesia identidad,  como parte de la cultura del país y del mundo Occidental, al que el país pertenece.
  Este es un tema interesante. La vinculación de estas monarquías que representan a pueblos cada vez menos religiosos con las instituciones religiosas. El rey noruego, que es considerado un ejemplo de rey democrático, no dudó en vetar, por primera vez en su reinado,  la reforma constitucional que pretendía desligar a la corona del  luteranismo y sus actos religiosos alegando que los valores religiosos no son contradictorios con la democracia y que él era luterano y seguirá actuando conforme a los preceptos luteranos.

   Cada país tiene su relato histórico para entender o justificar la pervivencia de sus reyes, pero todos coinciden en la buena imagen en el exterior,  mucho más estable pues no está sujeta a los vaivenes de la política y mucho más  impresionante y vistosa.
   Bélgica  y Gran Bretaña son unas uniones de partes que no tendrían futuro alguno sin la monarquía, el rey noruego es el hijo del que se puso en contra de los nazis en la invasión ante la que el país muestra un sentimental victimismo de gentes buenas atacadas por bestias, España creó el cuento del rey que trajo la democracia después del franquismo, con estos relatos nos contentan y nos convencen de que debemos ser monárquicos para ser guais.

La idea que nos llega a España es que en las restantes monarquías europeas hay un consenso absoluto en el pueblo que disfruta aplaudiendo en bodas y bautizos, que se sienten orgullosos de sus representantes y no discuten sobre la posiblidad de una república.  A todos les gusta la parafernalia que organizan en torno a sus personas y no discuten la existencia de un poder hereditario en el seno de una sociedad que habla de la igualdad de condiciones para acceder a los cargos públicos.

 Pero eso no es cierto, en países como  Suecia hace apenas dos años la monarquía estuvo a punto de caer y existe un movimiento escandinavo de republicanos que consideran las instituciones monárquicas contrarias a los principios democráticos por el hecho de ser hereditarias.

Los republicanos holandeses luchan por recortar un 80 por ciento el sueldo de Guillermo
 “Se nos pide que vivamos de forma más sencilla y que ahorremos dinero, pero la Reina no es parte de ese acuerdo, hace lo que quiere”, dijo Hans Maessen, responsable de la campaña republicana para bajar el sueldo. “Es muy rica, gana mucho dinero, no paga impuestos, se está riendo de nosotros

Según el politólogo Rotchus  Bélgica no sobreviviría sin su monarquía. “Pero eso quiere decir que en el fondo no se tiene mucha confianza en la democracia belga. La república le haría bien al país. En su opinión, si todos los belgas pudieran elegir a un presidente, se fortalecería su cohesión. No obstante, el analista no cree que esté próximo el fin de la monarquía, ni el de Bélgica.

 Gran Bretaña que parece la monarquía más potente e intocable por su valor imperial se enfrenta a la périda de parte de su territorio con la independencia de Escocia y el resurgimiento del republicanismo en Irlanda del Norte.

    Existen conflictos entre monárquicos y republicanos en Europa, claro que existen, reyes poco ejemplares, claro que existen; pero en ningún país la república está unida a un sueño de libertad y a una causa perdida, de ahí que en España sea más peligrosa y conserve un halo de romanticismo del que carece en Europa. El jaque al Rey en España no es solo la victoria de la república sobre la monarquía. Es el triunfo de la España de la idea sobre la cerrado y sacristía.

martes, 18 de agosto de 2020

¿Nos quitamos o nos ponemos la mascarilla?

Cuesta tener una idea clara de lo que está pasando. Es cierto. Cuando la información es tanta y variada, sentirse dentro del caos es el resultado.
No hay modo de procesarlo todo. El año pasado la historia, la nuestra, la cercana, transcurría con sus aspavientos y sus cotidianidades; entre sus miedos al futuro, pero un futuro conocido: luchar por un trabajo, mantener la familia en pie, pagar las deudas... y sus ilusiones: enamorarse, salir a con unos amigos, ver un trocito de mundo en las vacaciones, leer un libro, tomar un café
Este año solo se habla de epidemias, de cambios, de qué pasará con la escuela, qué con la universidad, qué con el turismo, qué con los trabajos, qué con el futuro más oscuro que nunca.

Científicos de todo el mundo cuentan lo que nos ha caído encima y dan algunas medidas de protección.
La vacuna es esperada por la mayoría como maná para ver si se puede volver a estar en la calle sin más y buscarse la vida sin más.

 Hemos visto hospitales colapsados, familiares desaparecer sin saber si se sintieron asustados o solos, o si eran conscientes del color o si en el ir y venir de profesionales de la salud se olvidaron de darle algo para calmarlos. Hemos visto familias encerradas dos meses en pisos mal ventilados de cincuenta metros cuadrados, inmigrantes hacinados en zulos sin derecho ni al aire para respirar, hemos escuchado ambulancias aullando en las calles desiertas, comboys de camiones cargados de muertos recorriendo Italia, hemos sabido del vecino que lo han ingresado, de la madre de una amiga que ha muerto a los sesenta y cinco, de un médico que fue a ayudar y no sobrevivió.

Eso lo hemos visto, no es discutible. Lo que ven los ojos, a menos que sea una conpsiración colectiva con un escenario de muertos y diagnósticos falsos, se puede defender.

Países poderosos como Estados Unidos o Gran Bretaña muestran todas sus contradicciones internas al ser los más hundidos por la epidemia; los países pobres o con malas estructuras sanitarias entierran a miles de personas en un paisaje distópico de explanadas de tierra horadadas hasta el infinito, los países a los que la pandemia les llegó ya heridos y tocados como España se enfrentan al hundimiento incluso de su existencia como país.

Los consejos para evitar el contagio son muy claros y concisos. Aislamiento social en lo posible, uso de mascarillas e atención por la higiene de las manos, especialmente.

¿Me tengo que creer que una mascarilla, las manos desolladas de alcohol o los dos metros de distancia funcionan? ¿Deberia empezar a dudar de ello?¿Por qué? No lo sé. Yo, claro no tengo nada,

 Cuando se duda es buena la prudencia. Si no lo sé trato de informarme y mantengo los ojos bien abiertos y leo en distintas fuentes, Si leo información contradictoria evaluo las consecuencias. Me pongo la mascarilla y me lavo con alcohol y me mantengo alejada de la gente por el mero hecho de que no sé si discutir esto sin mascarilla pudiera costar la vida a personas con las que me cruzo en la calle.
El problema es que los medios contradicen las informaciones entre si y en medio de este ir y venir de noticias la poblacion acaba tomando partido por unas o por otras y las teorias de la conspiración encuentran su caldo de cultivo. A este tipo de teorías, muy atractivas porque dudan del sistema, se suelen unir personajes variados desde cantantes decadentes hasta santos y milagreros pasando por gente que no sabe a qué verdad acogerse.
 No tenemos una gran verdad en este asunto a la que acogernos, un techo que nos protega y nos libre de pensar sobre el asunto. Estamos a la intemperie y queremos seguridad absoluta. Como no la hay nos amparamos en algo que conocemos muy bien: el método religioso, la fe que nos da cuatro certezas y nos alivia del sufrimiento de pensar.

¿De dónde vienen todas estas informaciones contradictorias, tranquilizadoras o extremadamente alarmistas?

 He estado leyendo sobre las preimpresiones o "preprints" que son borradores de articulos cientificos publicados a traves de servidores de internet , aún no publicados en revistas académicas, ni revisados por pares. La revisión por pares consiste en evaluar el trabajo realizado, por una o más personas con competencias similares a los autores del trabajo con el objetivo de mantener la calidad del trabajo y su idoneidad antes de su publicación.


 En el caso del coronavirus debido a su impacto y su propagación por todos los continentes, la investigación se ha acelerado también. Cierto que hay muchos intereses económicos, es el Capitalismo, mi amiga, no vayamos a perder el Norte; pero hay honestos y vocacionales científicos trabajando a marchas forzadas para acabar con esta pesadilla.

Investigadores biomédicos han centrado su atención en la pandemia y sus impactos.
 Las plataformas de publicación en línea les ayudan a compartir lo que han aprendido rápidamente para que los profesionales médicos, los líderes gubernamentales y otros puedan responder más rápidamente para prevenir, tratar y controlar las infecciones.
Si bien poner a disposición del público los preprints tiene muchos beneficios para los investigadores, la comunidad científica ha expresado su preocupación porque los periodistas malinterpreten los hallazgos e ignoren o excluyan el contexto que es crítico para comprender los resultados preliminares de un estudio de investigación.
También les preocupa que los periodistas que no están capacitados para detectar fallas metodológicas y afirmaciones engañosas basarán cierta cobertura de noticias en hallazgos no revisados y en nuchos casos problemáticos. Tales errores son particularmente sensibles durante una pandemia mortal, cuando el público confía en los medios de comunicación para obtener información precisa y actualizada, incluida la orientación para mantenerse saludable y seguro.
Los servidores de preprints han existido durante decadas en otras manterias como física, matemáticas y ciencias sociales, por ejemplo, pero en el ámbito de ciencias de la vida y la salud es un medio incómodo porque el compartir conocimiento sin certificar plenamente podría alterar tratamientos o hacer que los pacientes se traten a sí mismos o quien lea los artículos los interprete y los difunda con interés sensacionalista.
 La mayoría de los servidores de preprints son proyectos sin fines de lucro dirigidos por académicos o instituciones académicas. Su objetivo principal es simple: ayudar a los investigadores a difundir su trabajo rápidamente, porque puede llevar semanas o años para que un artículo sea revisado por pares y publicado en una revista académica.
Las evaluaciones de preprints son generalmente superficiales, completadas en unos pocos días. Para publicarse en los servidores de preprint medRxiv y bioRxiv, un documento debe pasar un examen básico que busque plagio, contenido ofensivo, contenido no científico y material que pueda representar un riesgo para la salud. Los evaluadores no emiten juicios sobre los métodos, conclusiones o calidad de un artículo. Los resultados  son preliminares y, a veces, son estrictamente teóricos. Los periodistas deben dejar eso claro en su cobertura. Los periodistas deben evitar caracterizar los hallazgos de un preprint como hechos establecidos. 

Hanage, profesor asociado de Epidemiologia en el Departamento de Epidemiología de Harvard señala un artículo de noticias reciente sobre un preprint que examina el coronavirus en el Reino Unido como un ejemplo de lo se debe evitar.
   El preprint describe un modelo epidemiológico desarrollado por investigadores de la Universidad de Oxford, un modelo que busca examinar cómo se vería la pandemia en el Reino Unido si asumiéramos que ha habido una gran cantidad de infecciones leves y no detectadas, de modo que la inmunidad de la población ya existe en cierta medida. La cobertura del medio de comunicación “sugirió que estas eran las conclusiones, en lugar de las posibilidades teóricas, dados algunos datos adecuadamente torturados“. Un público mal informado es el resultado  "aunque actualmente no hay evidencia absolutamente clara de inmunidad a nivel de población, y no habrá ninguna hasta que se complete una buena encuesta serológica"
 En tiempos como estos ser escrupuloso con la información supone salvar vidas, no es un juego de niños, de ahí que desde la comunidad científica se esté aconsejando a los medios de comunicación que no usen periodistas no científicos, incluso personal ajeno a la profesión del periodismo que pueden llenar las arcas en tiempos donde su opinión no pone en peligro vidas, pero que en situaciones como la actual pueden hacer un daño tan inctrolable como el organizar una manifescación antimascarillas.
“No te acerques si no eres periodista científico”, advierte el investigador Inglis . “Evita la práctica del ‘churnalismo’ donde terminas informando sobre otras noticias y controversias en lugar de hechos concretos. Pregunta si las conclusionesson contrarias a todo lo demás que creemos saber, y recuerda que cualquier cosa muy sorprendente suele estar mal ”

Estamos en guardia, tenemos miedo y nos sentimos inseguros. A veces nos parece  que nos manipula un gran demiurgo, que las normas de control social pueden escapar a la pandemia y destruir derechos conquistados...  Discutamos todo esto, con todo tipo de opiniones, pero  con la mascarilla puesta, incluso en caso de que su uso fuese inútil.  Ante la incertidumbre mejor no arriesgar la vida de nadie.